I. CONCEPTO DE PRIMEROS AUXILIOS.

Los primeros auxilios son todas aquellas medidas o actuaciones que realiza el auxiliador, en el mismo lugar donde ha ocurrido el accidente y con material prácticamente improvisado, hasta la llegada de personal especializado. Los primeros auxilios no son tratamientos médicos. Son acciones de emergencia para reducir los efectos de las lesiones y estabilizar el estado del accidentado. Y esto último es lo que le concede la importancia a los primeros auxilios, de esta primera actuación va a depender en gran medida el estado general y posterior evolución del herido. Así mismo, son una obligación moral.

Pero, ¿que es una urgencia?. ¿Y una emergencia?.

La American Hospital Association define la urgencia como cualquier situación que en opinión del enfermo, los parientes u otra persona que asuma la responsabilidad de llevarlo al hospital, requiere intervención médica inmediata. La situación de urgencia continua hasta que se ha realizado una evaluación y diagnóstico médico.

En una urgencia, pueden tener que aplicarse uno de estos dos tipos de primeros auxilios:

·                     primeros auxilios emergentes o emergencias: en los que existe peligro vital para la vida del accidentado, estas son: una parada cardio-respiratoria, la asfixia, el shock, las hemorragias importantes y los envenenamientos graves.

·                     primeros auxilios no emergentes: en los que no existe dicho peligro, por ejemplo: una fractura en un brazo, dolor abdominal, etc.

Por tanto, una emergencia es una urgencia en la que existe una situación de muerte potencial para el individuo sino se actúa de forma inmediata y adecuada.

Concluyendo, en las urgencias (sean o no emergencias) los primeros auxilios juegan un papel importante para el estado posterior del individuo.

II. PRINCIPIOS EN LA ACTUACIÓN DE PRIMEROS AUXILIOS.

PRINCIPIOS BÁSICOS.

Todo socorrista en sus actuaciones debe conocer y aplicar siempre en este orden los siguientes principios básicos:

1º. PROTEGER, en primer lugar, a él mismo y después a la víctima. Podemos evitar nuevos accidentes, si señalizamos el lugar del accidente. SÓLO si hay peligro para el accidentado se le desplazará, manteniendo recto el eje cabeza-cuello-tronco.

2º. AVISAR, es decir dar el SOS, indicando: el número y estado aparente de los heridos, si existen factores que pueden agravar el accidente (caídas de postes eléctricos) y el lugar exacto dónde se ha producido el accidente. Saber que de la información que nosotros demos, va a depender tanto la cantidad como la calidad de medios humanos y materiales, que allí nos lleguen.

3º. SOCORRER. Esta es la finalidad principal de los primeros auxilios, pero para hacerlo correctamente previamente hace falta realizar la evaluación del herido.

 

PRINCIPIOS GENERALES

Primero: Estar tranquilo, pero actuar rápidamente.- Con tranquilidad se da confianza a la víctima y a aquellos que se encuentren cerca. Los testigos suelen tener miedo, con frecuencia pánico o están sobreexcitados. El auxiliador ha de dar ejemplo mostrando su tranquilidad.

Segundo: Hacer una composición de lugar.- Cuando se llega al lugar del accidente no se debe comenzar a actuar curando al primer herido que se encuentre. Pueden haber otros heridos más graves y que, por tanto, necesiten atenderse en primer lugar. Hacer, pues, un rápido examen del lugar. Debe intentarse saber si existen heridos ocultos. Hay que darse cuenta también de las posibles fuentes de peligros que aún existan: amenaza de derrumbamiento, ruptura de canalizaciones de gas o de agua, fuego, etc.

Tercero: Mover al herido con gran precaución.- Jamás se cambiará de sitio al accidentado antes de cerciorarse de su estado y haberle proporcionado los primeros cuidados. Además, un herido grave, no debe ser movilizado excepto por estas tres razones: 1) para poderle aplicar los primeros auxilios; 2) evitar el agravamiento de sus heridas; y 3) protegerle de un nuevo accidente.

Cuarto: Examinar bien al herido.- Investigar si respira, si tiene pulso, si está consciente, si sangra, si tiene una fractura, si presenta quemaduras, si ha perdido el conocimiento. Estar bien seguros de no haber dejado escapar nada.

Quinto: No hacer más que lo indispensable.- Si se intentan hacer demasiadas cosas, se retrasará el traslado de la víctima. El papel del auxiliador no es el de reemplazar a los servicios sanitarios, sino que se ha de limitar a proporcionar aquellas medidas estrictamente necesarias para un correcto transporte del herido.

Sexto: Mantener al herido caliente.- Evitar, no obstante, un calor excesivo, manteniéndole a una agradable temperatura. Si hace frío, todo el cuerpo debe ser calentado; para ello lo mejor será envolverlo en una manta.

Séptimo: No dar jamás de beber a una persona inconsciente.- En este estado no podrá tragar y existirá peligro de ahogarla al penetrar el líquido en las vías aéreas. Si la víctima conserva la consciencia y no presenta una herida profunda en el vientre, se le puede dar de beber, lentamente, y solo a pequeños sorbos. No darle alcohol, es preferible café o té caliente, sobre todo si hace frío.

Octavo: Tranquilizar a la victima.- El accidentado tiene miedo. Hay que hablarle ya que está angustiado; el curso de su vida se ha visto truncado bruscamente y padece por los que le acompañan o por su familia. Hay que tranquilizarle, calmar sus temores y levantarle el ánimo. Hay que decirle que hay gente cerca que se ocupa de él, que los servicios de urgencias han sido avisados y que vendrán pronto. No se le debe dejar ver su herida.

Noveno: No dejar nunca solo al accidentado.- El estado del mismo puede gravarse en un corto espacio de tiempo.

 

III.- TERMINOLOGÍA CLÍNICA.

Antes de estudiar la forma de valorar el estado de un accidentado es necesario revisar una serie de conceptos que se van a repetir frecuentemente a lo largo de este curso. Estos son: signos, síntomas, pulso, tensión arterial, respiración y coloración del accidentado.

 

SIGNOS Y SÍNTOMAS

SÍNTOMA: Manifestación de una alteración orgánica o funcional apreciable solamente por el paciente. (P.ej., el dolor).

SIGNO: Manifestación de una alteración orgánica o funcional apreciable tanto por el paciente como por un observador. (P.ej., convulsiones, deformación de un miembro).

Esto es, los síntomas son subjetivos, mientras los signos son objetivos. Ambos nos van a proporcionar información sobre el estado del herido. Para conocer los síntomas es necesario recurrir al interrogatorio, mientras que para los signos usaremos la exploración, esto es, inspección y palpación. La inspección permite apreciar mediante la observación el estado general del herido, el color de su rostro, la deformidad de un miembro fracturado, la importancia de una quemadura, etc. Por la palpación podemos apreciar la frecuencia y regularidad del pulso, el dolor localizado en una contusión, etc. Finalmente, ciertos datos de exploración solamente podremos obtenerlos mediante el empleo de aparatos auxiliares, tales como el termómetro, para medir la temperatura, o el esfigmomanómetro, para la presión arterial.

 

LA RESPIRACIÓN.

La frecuencia respiratoria normal es de 16 a 20 R.P.M. (se cuenta como una respiración la suma de inspiración y espiración). El aumento de dicha frecuencia, o taquipnea se produce de manera fisiológica tras el ejercicio o la excitación; igualmente, la permanencia en alturas considerables o en grandes profundidades acelera el ritmo respiratorio. La bradipnea, o disminución de la frecuencia respiratoria, se presenta fisiológicamente durante el sueño. Patológicamente lo hace en intoxicaciones por opio, barbitúricos, alcohol, ácido carbónico, ácido cianhídrico; el estado de shock, etc.

La disnea es la dificultad para respirar. Desde el momento en el que la respiración deja de ser un reflejo inconsciente para convertirse en un acto consciente empieza la disnea.

Dado que la respiración normal depende de muchos factores, son muchas también las posibles causas de disnea: la falta de oxígeno en el aire, la falta o escasez de hemoglobina en la sangre, la obstrucción de las vías respiratorias, etc.

 

PULSO: MANERA DE APRECIARLO Y DATOS QUE SUMINISTRA.

El pulso es la trasmisión a todas las arterias del organismo del impulso cardíaco sistólico, esto es, durante la contracción del corazón. Por ello, puede ser apreciado en cualquier parte del cuerpo (Fig. 1) en que exista una arteria cerca de la superficie de la piel y, mejor aún, si descansa sobre el plano duro de un hueso.

La arteria más utilizada para valorar el pulso es la radial, localizada en la parte externa de la cara anterior de la muñeca. También puede explorarse en la carótida, a ambos lados de la garganta. Otros puntos utilizados para valorar el pulso son las arterias temporales, sobre las sienes; la femoral, sobre las ingles y la poplítea, en el hueco de la cara posterior de la rodilla.

Por la facilidad de su localización y por su importancia, al informarnos sobre la irrigación sanguínea cerebral, el pulso carotideo es el que debemos valorar en una situación de primeros auxilios. Éste se debe buscar a la altura de las arterias carótidas situadas superficialmente a ambos lados de la linea media del cuello. El auxiliador procederá de la siguiente forma:

- Se colocará al lado de la víctima;

- Situará los dedos indice y medio en la linea media del cuello (a la altura de la

laringe), deslizándolos unos dos centímetros a uno de los lados y

- Presionará con los dedos suavemente, intentando localizar el pulso.

Conviene señalar que NO se deben palpar ambas carótidas a la vez, puesto que si se interrumpe o dificulta el paso de sangre al cerebro, puede ponerse en peligro al herido.

Aunque tres son las características del pulso, a saber, frecuencia, ritmo y amplitud; a nosotros nos interesa fundamentalmente la primera. La FRECUENCIA normal del pulso es muy variable en un adulto sano. En reposo suele ser de 60 a 80 pulsaciones por minuto, con variedades de hasta 44 en individuos robustos y entrenados (Miguel Indurain p.Ej.), y de 90 a 100 en sujetos más débiles o nerviosos, así como en los niños.

El aumento de frecuencia se denomina taquicardia: de manera fisiológica se presenta tras el ejercicio, la excitación nerviosa o las comidas abundantes. De forma patológica la fiebre, shock traumático, hemorragias, infarto de miocardio, entre otras causas desencadenan la taquicardia.

El pulso lento se denomina bradicardia, fisiológico durante el sueño y en atletas en reposo. Si es muy lento (inferior a 40 lpm) debe hacernos pensar en una lesión cardiaca (sobre todo si el individuo sufre desvanecimiento o disnea) o cerebral (en los traumatismos craneoencefálicos).

 

PRESIÓN ARTERIAL: Información que aporta.

La presión arterial, también conocida como tensión arterial, es la presión que ejerce la sangre contra las paredes de las arterias. Depende de la energía de la actividad del corazón, la elasticidad de las paredes arteriales y el volumen y viscosidad de la sangre.

La presión máxima se produce cerca del final del latido de expulsión del ventrículo izquierdo del corazón, y se llama máxima o sistólica. Esta refleja el volumen de sangre circulante. Su descenso puede deberse a una pérdida de sangre masiva, caso del shock. La presión mínima se produce en la parte final de la diástole ventricular, y se llama presión mínima o diastólica. Va a reflejar el diámetro de las arterias, su descenso se debería a la dilatación de las mismas y viceversa.

A la hora de aplicar unos primeros auxilios no nos va a ser posible medir la presión arterial debido a que se requieren medios materiales de los que se van a carecer. En estas situaciones nos interesará conocer aquellos signos y síntomas que nos van a indicar su alteración en determinadas circunstancias.

 

SIGNOS

SÍNTOMAS

HIPOTENSIÓN

Palidez

Vómitos

Taquicardia

Dificultad para hablar

Sudoración fría

Nauseas

Mareo

Somnolencia

Calambres musculares

Visión borrosa

Sensación de "un vacío en el estómago"

HIPERTENSIÓN

 

Dolor de cabeza intenso

Mareo

 

COLORACIÓN DEL ROSTRO.

Dentro de la normalidad existe una gran variación, de unos individuos a otros, en la coloración de la cara y de toda la piel del cuerpo. No obstante, en los estados patológicos, las alteraciones de la coloración, apreciadas con objetividad, pueden sernos muy útiles para el diagnóstico.

COLOR

 

SOSPECHAR:

 

PALIDEZ

Piel y mucosas

- Hemorragia interna (si se presenta de forma súbita)

 

 

Solo piel

- Shock, lipotimia, sincope, frío y emoción.

 

ENROJECIMIENTO

- Intoxicación por CO, gas del alumbrado y el ácido cianhídrico.

- Insolación

 

CIANOSIS, desde rojo oscuro al amoratado

 

- Insuficiente oxigenación de la sangre

ICTERICIA, desde el amarillo al verde oscuro

- Alteración del hígado o vías biliares

 


 

IV.- VALORACIÓN DEL ESTADO DEL ACCIDENTADO: VALORACIÓN

PRIMARIA (el ABC) Y VALORACIÓN SECUNDARIA.

 

VALORACIÓN PRIMARIA

El proceso de valoración consiste en la recogida de datos sobre el paciente que pueden ser de utilidad para facilitar la correcta actuación del auxiliador. Esta valoración ha de ser sistemática y precisa. Entendemos dos formas complementarias y consecutivas de valoración: la primaria y la secundaria.

En una situación de urgencia, a pesar que la reacción instintiva de cualquier persona es emprender alguna acción, no se ha de caer en este error, pues la valoración primaria requiere pocos minutos y de su realización puede depender la vida del accidentado.

La valoración primaria se inicia con la primera impresión que el auxiliador tiene al ver al herido, que se forma a partir de lo que vemos y oímos, seguida de la evaluación primaria propiamente dicha, que consiste en identificar problemas que amenazan la vida del individuo, resumidos en el ABC:

A.- AIRWAY ----------> Permeabilidad de las vías aéreas, necesaria para que el aire llegue a los pulmones.

B.- BREATHING -----> Existencia de respiración espontánea.

C.- CIRCULATION --> Existencia de latido cardiaco y ausencia de grandes hemorrágias.

La alteración de estos tres puntos se da en la parada cardiorespiratoria, que será tratada posteriormente.

 

VALORACIÓN SECUNDARIA

Sólo después de realizar la valoración primaria y las debidas actuaciones (reanimación cardio-pulmonar, apertura de vías, etc..), si las hubo, se realiza la valoración secundaria.

Ésta consiste en la valoración del estado del accidentado de pies a cabeza, tanto por delante, por detrás y por ambos laterales. Se han de buscar:

-                                              fracturas de miembros o de la columna vertebral,

-                                              golpes recibidos en la cabeza, tórax, abdomen y/o espalda que puedan producir hemorragias internas,

-                                              lesiones, contusiones, quemaduras, dolor, etc.

Durante este proceso se interrogará al enfermo, si está consciente, intentando obtener la mayor cantidad de información posible por si dejara de estarlo. Se anotaran, y posteriormente se trasmitirán a los servicios sanitarios, los siguientes datos:

-                                              nombre y apellidos

-                                              edad

-                                              constantes vitales (pulso y respiración)

-                                              enfermedades que padezca o halla padecido

-                                              medicación que toma habitualmente (anticoagulantes, insulina,..)

-                                              alergias a algún medicamento

-                                              si lleva algún informe médico encima

-                                              localización del dolor

-                                              hormigueos, "descargas eléctricas", entorpecimiento de las piernas

-                                              actuaciones de primeros auxilios realizadas y respuesta del paciente a ellas,

-                                              SI existe hemorragia la cantidad aproximada y el origen,

-                                              SI se está realizando la Reanimación Cardio-Pulmonar, tiempo desde la parada y tiempo que se está realizando la maniobra.

-                                              SI existe intoxicación por fármacos o productos tóxicos, cuándo y qué cantidad, y si hubo vómitos.

 

ASPECTOS JURÍDICOS RELACIONADOS CON EL SOCORRISMO.

Las siguientes preguntas podrían resumir las preocupaciones de los socorristas responsables :

·                     ¿Qué ocurriría si al atender a un accidentado agravo su situación?,

·                     ¿Qué ocurriría si fallece al trasladarle?,

·                     ¿Qué responsabilidad asumo si el resultado de mi actuación es desgraciado?,

·                     ¿Qué pasaría si no atiendo a la víctima?.

Para hallar la respuesta a estas preguntas, el socorrista debe conocer algunos aspectos de la ley penal.

Según al articulo 1 del código penal, "Son delitos o faltas las acciones u omisiones dolosas o culposas penadas por la ley".

Vemos que para que exista responsabilidad criminal y por tanto delito, el ser humano debe haber actuado con dolo o con culpa, o sea, con intención o con imprudencia, respectivamente.

Intención :

deseo expreso de causar un mal, con conciencia y voluntad, sabiendo lo que se hace y queriendo hacerlo.

Culpa o imprudencia :

el individuo realiza una acción sin intención, pero actuando sin la debida diligencia, causando un resultado dañoso, previsible y penado por la ley.

Según lo expuesto, para que el socorrista incurra en delito, cuando actúa en funciones propias del socorrismo, o bien deberá causar un mal con intención de hacerlo, o causará un mal sin intención, pero omitiendo aquellos pasos, aquellas atenciones indispensables que debe conocer inexcusablemente.

Concretando, diríamos que los delitos en que puede incurrir el socorrista serian los siguientes:

1.- Omisión del deber de socorro :

Este delito está previsto y penado en el art. 489 bis, párrafo 30 del código penal, con el siguiente contenido: "El que no socorriere a una persona que se hallare desamparada y en peligro manifiesto y grave, cuando pudiere hacerlo sin riesgo propio ni de tercera, será castigado con la pena de arresto mayor y multa".

En la misma pena incurrirá el impedido de prestar socorro, no demandare con urgencia el auxilio ajeno. Si la víctima lo fuere por accidente ocasionado por el que omitió el auxilio debido, la pena será de prisión menor.

Según este artículo, el delito se cometería de tres formas distintas.

1.                  Cuando el socorrista omita la prestación de socorro a una persona que esta desamparada y en peligro manifiesto y grave. No hace falta que la persona fallezca a consecuencia de la situación en que se encuentra, el delito se produce simplemente por no ayudarla.

2.                  Cuando el socorrista no puede prestar auxilio personalmente, por alguna razón y se queda de brazos cruzados, sin buscar auxilio ajeno.

3.                  Cuando la víctima lo es por accidente ocasionado por el que omitió el auxilio debido, el propio socorrista.

Estos deberes de solidaridad comunes a todas las personas, lo son mas fuertes para aquellos que voluntariamente o por contrato asumen la función de socorrer a las personas. Del socorrista no solo se va a demandar la actuación, sino también el intento de evitar el resultado que pueda producirse, así el socorrista que contempla como una persona se está ahogando y no actúa, por determinados prejuicios, o por conocer en aquella persona a un enemigo, por ejemplo, incurrirá en responsabilidad agravada por "comisión, por omisión" reservada para quienes han contraído la obligación legal de socorrer, o han asumido voluntariamente ciertas obligaciones, o han creado ellos la fuente del peligro. No solo se exige actuar, sino además, intentar evitar la producción del resultado lesivo.

 

2.- Omisión del deber de impedir a denunciar ciertos delitos :

Este es otro delito por omisión que también pretende proteger ese bien que es la solidaridad humana. Según el artículo 338 bis.: "El que pudiendo con su intervención inmediata y sin riesgo propio a ajeno impedir un delito contra la vida o que cause grave daño a la integridad, libertad sexual, libertad o seguridad de las personas, se abstuviese voluntariamente de hacerlo será castigado con las penas de arresto mayor o multa o con ambas".

En las mismas penas incurrirá el que se abstuviese de poner en conocimiento de la autoridad o de sus agentes en el plazo mas breve posible. los hechos delictivo a que se refiere el párrafo anterior. Vemos como en este caso, la ley solo castiga la pasividad; el individuo ante una situación delictiva tiene que intervenir para evitarlo y si no puede intervenir, tiene al me nos la obligación de denunciarlo. La ley exige intervenir, solo cuando no hay riesgo; no es delito abstenerse cuándo hay riesgo propio o ajeno lo cual es lógico ya que no se puede pedir a una persona ( en nuestro caso a un socorrista ), que sea un "superman".

 

3.- Denegación de auxilio:

Esta figura jurídica esta pensada para aquellas personas que ostentan la condición de funcionarios públicos y por tanto tienen mayor obligación de intervenir que un ciudadano corriente.

El artículo 371 del código penal establece en su párrafo segundo: "..en iguales penas incurrirá el funcionario publico que requerido por un particular a prestar algún auxilio a que este obligado por razón de su cargo para evitar un delito u otro mal, se abstuviera de hacerlo sin causa justificada".

Podría darse el caso de que un socorrista fuese funcionario publico, si estuviese incorporado a la administración por una relación de servicios profesionales y retribuidos como tal.

 

4.- Delitos imprudentes:

Señalábamos al comienzo de este apartado la diferencia entre intención e imprudencia, y conveníamos que la imprudencia se produce cuando la acción carecía de intención, pero no se había puesto en ella la debida diligencia y por eso resultaba un mal.

La imprudencia temeraria es un delito recogido en el art. 565 del código penal y la imprudencia simple se considera una falta prevista en los artículos 586 bis y 600 del mismo texto legal.

La distinción entre delito o falta no se mide en este caso por la mayor o menor grave dad del resultado producido, sino por la mayor o menor falta de prevención y diligencia del sujeto.

Un socorrista incurrirá en imprudencia, por ejemplo, al manipular inadecuadamente a un herido cuyos síntomas indican que pueden sufrir lesión de columna vertebral.

 

5.- Lesión por accidente:

Si de la actuación de un socorrista, se derivase una situación lesiva para la víctima, sin culpa ni intención, y habiendo adoptado los medios necesarios para evitar el daño, no existirá responsabilidad penal.

 ATAQUES DE ANSIEDAD Y DE EPILEPSIA.

ANSIEDAD

La ansiedad es una emoción que surge ante cualquier situación o sensación de amenaza o agresión a la identidad del yo personal. Puede aparecer en gran variedad de circunstancias, desde la normalidad a la patología. Según Freud (en 1926), la ansiedad normal sería "la ansiedad en relación con un peligro conocido".

Los ataques de ansiedad o reacciones ansiosas agudas, son reacciones de gran intensidad que surgen en relación con circunstancias inusuales y muy traumáticas: catástrofes naturales (terremotos, inundaciones), incendios, guerras, etc.

Los signos y síntomas que presenta el individuo que sufre el ataque son: temblor generalizado, sudoración, taquicardia o palpitaciones, disnea, mareo o sensación de inestabilidad.

Actuación:

- comunicarle a la persona que sufre de ansiedad que no está sola y que le vamos a ayudar,

- cuando exista hiperventilación (respiración superficial y rápida), es eficaz utilizar una bolsa de papel para que la persona respire en su interior.

- estimular a la persona a que respire lentamente, que cierre los ojos, durante al menos 15 minutos.

- si no cesa la crisis, convendrá trasladarle a un centro médico.

 

EPILEPSIA

La epilepsia puede definirse como un trastorno transitorio de la conciencia o de la función motriz, sensitiva o vegetativa, con o sin pérdida de la consciencia.

El cuadro clínico se caracteriza por la aparición repetida de crisis cerebrales que van acompañadas de espasmos generalizados (convulsiones) o limitados, o bien cursan sin espasmos. Estos ataque suelen ir acompañados de amnesia (pérdida de memoria), relajación de esfínteres y mucha salivación.

Actuación:

·                     dejar al paciente donde está, mejor echado,

·                     despejar la zona en la que se encuentra el sujeto de objetos con los que pudiera hacerse daño (mesas, sillas, etc),

·                     NO sujetarlo si tiene movimientos convulsivos,

·                     si ya tiene la boca cerrada, NO intentar colocar un objeto entre sus dientes,

·                     NO darle de beber,

·                     NO trasladarle en pleno ataque,

·                     NO intentar la respiración artificial y

·                     si se trata de un paciente que NUNCA ha padecido ataques epilépticos, trasladarlo a un centro médico finalizada la crisis.

 

 

LIPOTIMIA O DESMAYO:

Es la pérdida momentánea del conocimiento, que la mayoría de las veces es producida por un descenso de la tensión arterial. Es decir, la lipotimia se produce porque no le llega suficiente sangre al cerebro.

Antes del desmayo aparecen signos de: falta de fuerza, sensación de pérdida de conocimiento, malestar, vértigo, náuseas o vómitos, visión borrosa, zumbidos de oídos, palidez y sudoración fría.

Actuación:

·                     acostarle y elevarle las piernas (para favorecer el riego sanguíneo cerebral),

·                     aflojarle la ropa: cinturón, corbatas, etc,

·                     si está inconsciente: NO darle NADA de beber,

·                     si no se recupera: traslado urgente.

INSOLACIÓN (GOLPE DE CALOR), TERMOPLEJÍA Y ENFRIAMIENTO GENERALIZADO.

Podemos definir la insolación como, la respuesta del organismo a una agresión producida por el calor. La causa principal es la acción directa y prolongada del sol sobre el organismo.

Los síntomas que presenta la persona que sufre una insolación podrían ser: dolor de cabeza, sensación de fatiga, sed intensa, náuseas y vómitos, respiración lenta, calambres musculares.

Actuación:

·                     colocarle a la sombra,

·                     mantenerle con la cabeza elevada,

·                     aplicarle paños mojados con agua fría por todo el cuerpo

·                     darle a beber agua en pequeños sorbos, si está consciente.

·                     restituir pérdidas con suero oral, que prepararemos añadiendo a un litro de agua una cucharada de bicarbonato y una de sal.

 

Definimos la termoplejía como la forma aguda y gravísima de termolesión por hipertermia exógena, causada por un aporte muy intenso de calor, a la vez que se impide la derivación del mismo. Esta se puede producir, por ejemplo, en un bombero, durante la extinción de un incendio.

Los signos y síntomas que se suelen presentar son :

·                     aumento repentino e intenso de la temperatura corporal, hasta 44ºC (a partir de 41ºC puede ser letal),

·                     ligero aumento de la presión arterial,

·                     debilidad respiratoria,

·                     descompensación de la secreción de sudor (sólo sirve para derivar el calor),

·                     hipercinesia extrapiramidal,

·                     parada de centros respiratorios y circulatorios,

·                     parada cardiorespiratoria.

Actuación:

·                     sacar al accidentado de la fuente de calor, lo antes posible,

·                     retirarle las prendas de vestir,

·                     mantenerle con la cabeza elevada,

·                     aplicarle paños mojados con agua fría por todo el cuerpo,

·                     darle a beber agua en pequeños sorbos, si está consciente, restituir pérdidas con suero oral, que prepararemos añadiendo a un litro de agua una cucharada de bicarbonato y una de sal.

 

El enfriamiento generalizado se produce cuando la temperatura corporal desciende a 33-34 ºC. La principal causa es la exposición a temperaturas bajas sin protegerse con suficiente ropa de abrigo. La persona en estas condiciones presenta: temblor, apatía y obnubilación.

Actuación:

·                     abrigarle con mantas, ropa,

·                     mantenerle activo,

·                     darle a beber bebidas calientes (NO alcohólicas), si está consciente.

 LUXACIÓN O DISLOCACIÓN.

Se produce una luxación cuando los huesos que forman una articulación se desplazan de su posición normal.

Como consecuencia se produce dolor, inflamación y deformación en la parte afectada, quedando la movilidad de la articulación reducida y anormal.

Actuación:

·                     inmovilizar la zona afectada, con ayuda de ramas de árboles, pañuelos, trozos de tela,

·                     NUNCA intentar colocar los huesos en su posición normal,

·                     traslado urgente a un centro hospitalario.

 ESGUINCES O TORCEDURAS.

Se produce un esguince o torcedura cuando los ligamentos que unen una articulación se rompen o alargan, debido a un movimiento anormal.

Como consecuencia la articulación se hincha y los movimientos son muy dolorosos.

Actuación:

·                     elevar el miembro afecto y aplicar hielo,

·                     vendaje para reducir la movilidad de la articulación,

·                     acudir a un centro sanitario.

 FRACTURAS.

Una fractura es la rotura de un hueso, pudiendo ser:

·                     Abiertas: cuando existe una herida porque el hueso roto ha rasgado la piel, y

·                     Cerradas: cuando no existe herida.

Las fracturas se reconocen por presencia de dolor intenso, imposibilidad de mover el miembro afectado, deformidad de la forma y hematoma en la zona afectada. Cuando se sospecha que puede haber fractura, debe actuarse como si se tuviera la seguridad de que dicha fractura existe.

Actuación:

·                     inmovilizar el miembro afectado (abarcando las articulaciones superior e inferior a la fractura producida), usando tablillas, cartones, pañuelos, vendas, etc,

·                     NO mover la región afectada porque podemos producir complicaciones,

·                     NO intentar colocar correctamente los huesos, ya que los fragmentos óseos podrían provocar desgarros,

·                     NO colocar las inmovilizaciones demasiado apretadas,

·                     además en fracturas abiertas:

1.                  si existe hemorragia, intentar cortarla (como se explicó en el apartado referente a las hemorragias),

2.                  colocar un apósito sobre la herida, lo más limpio posible, teniendo presente que la herida se debe manipular lo menos posible,

3.                  NUNCA se deben aplicar sobre la herida productos desinfectantes, ya que podrían dañar el hueso.

POLITRAUMATIZADO.

Se define como politraumatizado a todo individuo que sufre traumatismos (golpes) de múltiples órganos (hígado, bazo, pulmón, etc) y sistemas corporales (circulatorio, nervioso, respiratorio, etc.), algunos de los cuales comporta, aunque sólo sea potencialmente, un riesgo vital para el accidentado.

Los riesgos de morbilidad y mortalidad son grandes en los sujetos politraumatizados, porque fácilmente pueden sufrir un shock. La disminución de oxígeno en sangre (hipoxemia) y las hemorragias que se suman a la lesión primaria, merman todavía más la función de los órganos vitales y existe el peligro de insuficiencia de diversos aparatos e infección generalizada. La insuficiencia respiratoria y la parada cardiorespiratoria son dos complicaciones muy probables.

Su alto porcentaje de complicaciones, anteriormente citadas, determina serias dificultades en cuanto a la actuación de primeros auxilios, la inmovilización y el transporte del accidentado. Estas actuaciones dependerán del estado del accidentado, pero siempre con el ABC como actuación prioritaria.

 

TRAUMATISMO CRANEOENCEFÁLICO.

El traumatismo craneoencefálico (T.C.E.) es la lesión combinada del cuero cabelludo, del cráneo y del cerebro. Su importancia radica en que no sólo es la lesión que con mayor frecuencia se produce en los accidentes de tráfico, sino también la más grave.

En un herido que ha sufrido un T.C.E., es posible observar:

·                     LESIONES Y HERIDAS EN LA CABEZA, LA CARA O EL CUELLO, lesiones éstas que se caracterizan por un abundante sangrado.

·                     HEMORRAGIAS EXTERIORIZADAS, es decir hemorragias que tienen un origen interno, pero que se manifiestan externamente (la sangre sale al exterior). Pueden aparecer otorragias (salida de líquido por el oído) y/o epístasis (salida de líquido por la nariz).

·                     INCONSCIENCIA. La actitud correcta del auxiliador ante un herido inconsciente será: averiguar cuál es su estado respiratorio y circulatorio, valorando así la necesidad de practicar la maniobra de RCP (el ABC).

·                     HEMATOMA PERIORBITARIO. Hematoma (cardenal) alrededor de uno o ambos ojos.

En un caso de T.C.E. no debemos mover al herido, sobre todo si se encuentra inconsciente, por el riesgo de lesiones en la columna vertebral cervical. Y se debe sospechar que existe una lesión vertebral-medular si: está inconsciente y tiene señales de golpes en la cabeza, es pasajero o conductor de una motocicleta o ciclomotor, o manifiesta en algún momento no sentir o poder mover alguna parte de su cuerpo.

Actuación:

·                     inmovilizar la lesión del cuello,

·                     si hubiese vómitos, colocarle en posición lateral, siempre con la columna cervical inmovilizada,

·                     si lleva casco, no retirárselo ni permitir que alguien lo haga, salvo que se encuentre en parada cardiorespiratoria, y siendo imprescindible para reanimarlo (según características del casco, como posteriormente veremos).

 

 

 ELECTROCUCIÓN.

La corriente eléctrica doméstica puede quemar y matar. Los accidentes se producen cuando el cuerpo entra en contacto con:

1.                  los dos hilos conductores;

2.                  o más frecuentemente, entre un hilo conductor y un material conductor (tuberías, vigas metálicas..), o que se ha convertido en conductor por la humedad (suelo, paredes..).

La humedad juega un papel muy importante en los accidentes eléctricos; el peligro es pues mayor en las cocinas, baños, bodegas y sótanos húmedos. Finalmente la piel del hombre es mucho más conductora cuando está mojada (agua, sudor).

Los resultados de un accidente eléctrico sobre el organismo pueden desencadenar una parada cardio-respiratoria, contracciones tetánicas, cambios en el estado psíquico, convulsiones, etc y producen quemaduras sobre la piel de entrada, salida y por llamaradas. Como en todas las situaciones de accidentes, la prioridad es el ABC, tras lo cual, se puede trabajar sobre las quemaduras u otras heridas.

En caso de accidente eléctrico lo que no se debe hacer es:

·                     tocar a la víctima mientras esté en contacto con la fuente de electricidad;

·                     utilizar materiales conductores o húmedos para apartar un cable e;

·                     intentar apartar un cable de mediana o alta tensión que haya caído cerca de una casa o cualquier lugar.

Lo que se debe hacer es:

·                     Cortar la corriente, bien desconectando el automático en los domicilios, bien llamando a la compañía eléctrica.

·                     Prever la caída de un sujeto que estuviera pegado a un cable.

·                     En caso de parada cardio-respiratoria iniciar la R.C.P. cuanto antes y mantenerla hasta la llegada de los servicios sanitarios. En estos casos el golpe precordial, esto es, dar un fuerte y seco puñetazo sobre el tercio medio del esternón, antes de iniciar la R.C.P. suele ser efectivo.

·                     Poner sobre las quemaduras un apósito limpio o estéril.

·                     Poner bajo vigilancia médica a todo individuo que hubiere recibido una fuerte descarga eléctrica, incluso si no presenta trastornos inmediatos o presenta una simple conmoción; estos pueden aparecer más tarde.

 HEMORRAGIAS Y SHOCK HIPOVOLÉMICO.

Se habla de hemorragia cuando se produce una salida de sangre fuera de los vasos sanguíneos como consecuencia de la rotura de los mismos, en cualquier parte del cuerpo.

Según sea o no visible la salida de la sangre, las hemorragias pueden ser: externas (vemos salir la sangre de la herida) o internas (no vemos salir sangre).

Actuación (hemorragia externa):

·                     aflojar la ropa,

·                     averiguar de dónde sale la sangre, quitando la ropa y limpiando la sangre o suciedad,

·                     comprimir directamente la herida con un paño limpio, y elevar el miembro afecto (si la hemorragia se produce en el brazo o la pierna).

·                     si no cesa, buscar y comprimir la arteria de referencia,

·                     excepcionalmente, si la vida del paciente está en peligro, debe colocarse un torniquete.

 

El Shock

La pérdida abundante de sangre (no siempre visible), el frío, el miedo, golpes recibidos durante el accidente y ciertas enfermedades, en particular las cardiacas, repercutirán en la circulación sanguínea.

En cualquiera de estas situaciones el herido puede estar pálido, tener frío, sus extremidades se enfrían (pies, manos, orejas, nariz); está angustiado, tiene sed. La presión sanguínea se reduce en las arterias, el corazón late más deprisa y con menos fuerza; el pulso radial es débil y rápido (más de 100 latidos/minuto), imposible o muy difícil de palpar: es el SHOCK (también conocido como choque o colapso).

Se define el shock como un estado de insuficiencia circulatoria periférica aguda causada por la alteración de la regulación circulatoria o pérdida de líquido circulante. Los signos y síntomas (ya comentados) van a ser:

·                     la víctima está pálida (observar sobre todo la mucosa del interior de los labios y el interior del párpado inferior);

·                     tiene frío, las extremidades se han enfriado (manos, pies, orejas, nariz) y puede tiritar;

·                     el pulso está acelerado y es difícil de localizar a nivel de las pequeñas arterias; si no se encuentra en la muñeca hay que buscarlo en el cuello (carótida), o en la ingle si la víctima va poco vestida.

La observación de un solo signo de los mencionados anteriormente debe hacernos actuar.

Actuación:

·                     tumbar a la víctima en posición horizontal (de espaldas si está consciente, o en PLS si está inconsciente); en esta posición la sangre circula mejor y puede aportar oxígeno al cerebro;

·                     elevar las piernas al herido echado de espaldas;

·                     buscar una hemorragia externa (oculta a veces por la ropa, sobre todo en invierno o tiempo frío) y detenerla;

·                     interrogar al herido o a los presentes (un golpe, incluso poco violento, puede provocar una hemorragia interna); la víctima puede verse afectada por una enfermedad cardíaca y sufrir dolor torácico;

·                     arropar a la víctima y evitar cualquier movimiento;

·                     avisar a los servicios sanitarios, pues el tratamiento del shock necesita cuidados médicos especializados. El transporte debe hacerse bajo vigilancia médica;

·                     la colocación del herido en la camilla y el transporte del mismo deberán hacerse siempre con la víctima en posición horizontal.

 QUEMADURAS.

Las quemaduras pueden ser producidas por el fuego, líquidos calientes, productos cáustico, electricidad y por el sol.

Podemos clasificar las quemaduras según su profundidad, en tres tipos:

1.                  primer grado: muy superficiales (sólo enrojecimiento),

2.                  segundo grado: aparecen ampollas en la piel, y

3.                  tercer grado: existe destrucción de los tejidos y la piel está carbonizada.

Actuación en quemaduras de:

Primer grado

·                     refrescar inmediatamente la quemadura con agua a una temperatura de entre 10 y 20 grados centígrados.

·                     beber abundantes líquidos si esta es muy extensa, caso de las producidas por el sol durante el verano.

Segundo grado

Existe peligro de infección si la ampolla revienta al convertirse en una puerta de entrada para los microorganismos. Siempre se ha de lavar la zona afectada con abundante agua durante al menos 5 minutos, posteriormente, según el estado de las ampollas se actuará de una u otra manera.

Ampolla intacta: poner antiséptico sobre ella y cubrir con paño limpio o compresa estéril.

Ampolla rota: tratar como una herida. Lavarse las manos, aplicar antiséptico, recortar con una tijera limpia (a ser posible estéril) la piel muerta e impregnar nuevamente con antiséptico. Colocar una cinta adhesiva o tirita para evitar el dolor y la infección.

Tercer grado

·                     apagar las llamas al accidentado, con lo que se tenga a mano: mantas, tierra, o tirándose al suelo y revolcarse,

·                     lavar la zona afectada con abundante agua durante al menos 5 minutos,

·                     NO retirar los restos de ropa,

·                     NO se deben reventar las ampollas que aparezcan,

·                     NO dar pomadas de ningún tipo,

·                     envolver la parte afectada con un paño limpio, toallas o sábanas, humedecidos en suero, agua oxigenada o agua,

·                     trasladar al paciente con urgencia hasta un centro hospitalario.

La quemadura es el resultado clínico del contacto o exposición del organismo con el calor.

Las quemaduras obedecen a múltiples causas, siendo comúnmente de origen accidental, laboral o domestico, especialmente en niños.

Los principales orígenes son:

Fuego

Líquidos

Químicos

Eléctricos

Radiaciones

Una rápida y acertada actuación ante un quemado puede salvarle la vida y, en otros casos, mejorar el pronóstico y tiempo de curación del traumatismo térmico. Conociendo adecuadamente la etiología y la fisiopatología del quemado podremos estar en capacidad de hacer un tratamiento preventivo de las múltiples complicaciones y secuelas que pueden presentarse en estos pacientes.

La piel es el órgano más extenso del cuerpo, con un espesor que varía entre 1-3 milímetros y es una barrera impermeable que también contribuye a la termorregulación. Se compone de dos capas: epidermis y dermis. La primera es la más externa; la segunda contienen tejido conjuntivo, vasos sanguíneos que aportan los nutrientes para la epidermis, folículos pilosos, glándulas sebáceas y sudoríparas y fibras nerviosas periféricas transmisoras del dolor. Precisamente estas fibras son las que se estimulan en las quemaduras superficiales, transmitiendo al cerebro la sensación dolorosa intensa que se produce y las que se destruyen cuando la quemadura es profunda, desapareciendo por tanto dicha sensación dolorosa.

Como en el caso de todos los pacientes traumatizados, las prioridades son mantener la permeabilidad de la vía aérea, asegurar el intercambio de gases y restaurar el volumen intravascular. Una prioridad adicional en pacientes con lesiones térmicas evidentes es detener el proceso de la quemadura, representada por la eliminación de los vestidos, en particular los de fibras sintéticas, que pueden continuar ardiendo durante prolongados períodos de tiempo después de haberse extinguido las llamas.

 

VALORACIÓN:

Se realiza en base a dos parámetros:

Extensión de la superficie corporal quemada y

Grado de profundidad de la quemadura.

 

EXTENSION: Es el primer factor a considerar en la valoración de la severidad de una quemadura. Para calcularla, se utiliza como método más sencillo la regla de los nueve de Wallace, según la cual se divide la superficie corporal del adulto en 11 áreas, cada una de las cuales supone el 9%, o un porcentaje múltiplo de nueve, con relación a la superficie corporal total. De esta forma se estima que:

Cabeza y cuello: son, aproximadamente, un 9%

Cada extremidad superior: 9%

Cara anterior de tórax y abdomen: 18%

Espalda y nalgas: 18%

Cada extremidad inferior: 18%

Genitales: l%

 

En el niño la proporción es distinta y sé le otorga a la cabeza un 18% y a cada extremidad inferior un 13%, siendo el resto igual.

Puede ayudar, en determinados momentos, saber que la palma de la mano supone un 1% de la superficie corporal total.

 

PROFUNDIDAD: Directamente relacionada con la temperatura del agente y el tiempo de duración del contacto. Se clasifican generalmente, en primer, segundo o tercer grado, de acuerdo con la profundidad de tejido destruido.

Primer grado: destruye solamente la epidermis y se expresa, típicamente, por un eritema que palidece a la presión, es dolorosa y no se asocia con evidencia de desgarro de la piel ni formación de ampollas.

Segundo grado: destruye la epidermis y un espesor mayor o menor de la dermis; se subdividen en dos grados, superficial o profundo. Su aspecto es rosado o rojo, con presencia de vesiculación de contenido plasmático y tienden a una epitelización espontánea. Son dolorosas.

Tercer grado: destruyen todo el espesor de la piel y, salvo que sean muy pequeñas, no tienen posibilidad de epitelización espontánea. Su aspecto es pálido y se aprecian pequeños vasos coagulados. Son indoloras y no palidecen por la presión.

En caso de duda entre el 2 y 3 grado, en las primeras existe dolor intenso y en las otras anestesia local, por destrucción de las fibras sensitivas.

Para la evaluación de una quemadura también entran en juego otros factores como la edad, el agente causante o zonas especiales, entre ellas la cara, los pliegues, las manos y los genitales.

Dependiendo de la localización, profundidad y extensión se hace el pronóstico:

- Quemadura grave:

Hasta 25% de superficie corporal total (SCT) de grados 2 o 3 grado, en edades de 0 a 14 años.

Hasta 35% de SCT de 2 y 3 grado, en adultos.

Quemaduras pequeñas con: lesiones por inhalación, lesiones significativas preexistentes, enfermedades previas significativas, quemaduras profundas que afecten a cara, ojos, periné, mano y pie.

- Quemadura moderada:

Entre 15 y 25% de SCT de 2 grado, en edades hasta los 14 años.

Entre 20 y 31% de SCT de 2 y 3 grado, en adultos.

Quemadura pequeña por alto voltaje.

Quemaduras térmicas o químicas limitadas al ojo.

 

- Quemadura leve:

Hasta 15% de SCT de 2 grado, superficial hasta los 14 años.

Hasta 10% de SCT de 2º grado, profundo y hasta 20% de SCT de 2 grado superficial en adultos.

Una vez calculada la extensión, profundidad, localización, zonas especiales y algunos aspectos importantes dentro de la localización; como quemaduras circulares de las extremidades, quemaduras faciales con compromiso de mucosa nasal u oral, se llega al diagnóstico definitivo de la lesión anotando:

quemadura grado II o grado III.

agente causante.

localización: cara, cuello, tórax, extremidades.

zonas especiales.

riesgo de quemaduras respiratorias.

lesiones asociadas como fracturas, trauma, etc.

El pronóstico vital de un quemado se refiere a la posibilidad de supervivencia y está directamente relacionado con la extensión y profundidad de la quemadura. El pronóstico de secuelas está principalmente relacionado con la localización de las quemaduras, por ejemplo, secuelas en cara, manos y pliegues, son más incapacitantes que retracciones o bridas localizadas en otras zonas corporales.

 

SOPORTE VITAL

El tratamiento inmediato del quemado es muy similar al que se realiza con el paciente politraumático, aunque con algunas peculiaridades que es importante conocer ya que son totalmente específicas de este tipo de pacientes. Lo primero que tenemos que hacer es parar el proceso de la quemadura, se evacuará al paciente del lugar del siniestro, controlando todos los restos de llamas que existan en sus ropas, procediendo inmediatamente a desvestirlo. Aplicaremos agua sobre la superficie quemada, limitándose al empleo de agua fría a pequeñas áreas durante periodos de tiempo no superiores a 5 o 10 minutos para evitar la hipotermia. A continuación manejaremos al paciente como cualquier otro politraumatizado, evaluaremos la vía aérea y su estatus ventilatorio.

Buscaremos signos clínicos de obstrucción de la vía aérea y/o de quemadura inhalatoria, ya que el retraso en su detección hace que el manejo de la vía aérea sea muy difícil o, a veces, imposible. A todo paciente con quemaduras extensas o que se asuma que haya inhalado "humos" se le administrará FiO2 45%. Si el paciente presenta pérdida de vello nasal, quemaduras faciales, de la úvula, orofaríngeas, de la vía aérea superior y ha sido encontrado en área cerrada se entenderá que ha sufrido inhalación.

En cualquier persona con quemaduras extensas, que interesen el 30% de su superficie corporal total, se establecerán inmediatamente medidas de soporte hemodinámico. Se eligirán venas periféricas de calibre grueso en las extremidades superiores, incluso si están afectados. Una medida prudente es la colocación de una sonda vesical para medir la diuresis horaria y detectar la presencia de mioglobina o hemoglobina en la orina.

La fluidoterapia se basa en la administración de solución Ringer-Lactato a ritmo rápido, puesto que la pérdida de la cubierta cutánea desequilibra el medio interno produciendo una gran pérdida de plasma, agua y electrolitos.

Otro aspecto fundamental es la analgesia y en ocasiones sedación según la valoración inicial. Se administra generalmente Meperidira o Morfina siempre por vía parenteral. Xeperidina 1 amp. de 100 mgr diluida hasta alcanzar 10 cc. Aplicar 20-30 mgr I.V. hasta control del dolor, si es necesario repetir 2 o 3 bolos. También se puede utilizar 1-3 mgr de Morfina I.V, que generalmente produce analgesia y sedación. Si es necesaria una mayor sedación se puede administrar Diazepan 2-3 mgr I.V. en pacientes muy ansiosos.

EVACUACION DEL FOCO TERMICO

PARAR EL PROCESO DE LA QUEMADURA

DESVESTIRLO

AGUA FRIA DURANTE 5-10 MIN. (Apósitos húmedos)

RINGER-LACTATO A PERFUSION RÁPIDA

OXIGENO 45% SI PRECISA

ANALGESIA / SEDACION SI ES NECESARIO

 

En quemados con afectación de más del 20% de su extensión corporal debe prevenirse la presencia del shock.

Una vez estudiada las generalidades del paciente quemado, a continuación se desarrollan las diferentes etiologias.

 

QUEMADURA INHALATORIA:

La quemadura inhalatoria representa un dato severo y significativo para el paciente, sus signos característicos son :

PERDIDA DEL VELLO NASAL

QUEMADURAS INTRANASALES Y HOLLIN EN LA BOCA

QUEMADURAS PERIORALES

CAMBIOS EN LA VOZ

TOS, DISNEA, ESTRIDOR, CIANOSIS

INSUFICIENCIA RESPIRATORIA

SIGNOS DE OBSTRUCCION DE LA VIA AEREA SUPERIOR

CARBOXIHEMOGLOBINA SUPERIOR AL 15%

Se presentan generalmente asociadas con quemaduras en espacio cerrado donde el aire a altas temperaturas produce lesión respiratoria; también ocasionadas por la degradación de ciertos elementos sintéticos como plásticos. Este tipo de lesiones, si están asociadas con quemaduras de pequeña extensión, se catalogan como pronóstico es reservado debido a la alta incidencia de morbilidad / mortalidad.

En su diagnóstico es importante el antecedente de lesión en espacio cerrado, automóvil, etc., encontrándose siempre asociadas con los signos característicos citados anteriormente. Pueden darse tres modalidades de presentación :

Cuadro típico de intoxicación por monóxido de carbono, el cual debe ser manejado mediante administración de oxigeno humidificado a altas concentraciones.

Lesión directa por aire o alta temperatura que produce un cuadro de inflamación aguda con posterior desprendimiento de la mucosa respiratoria y posibilidad de infección, atelectasias y posteriormente focos bronco-neumónicos.

Intoxicación respiratoria ocasionada por productos de degradación de elementos sintéticos durante el incendio, los cuales ocasionan un cuadro de gran irritación y lesión de las vías respiratorias.

El manejo de estos pacientes depende del grado de obstrucción y de insuficiencia respiratoria. Se discute acerca de la utilidad de los corticoides.

 

QUEMADURAS QUÍMICAS.

Se producen cuando la piel entra en contacto con sustancias químicas, como ácidos y álcalis fuertes u otros materiales corrosivos. La gravedad de la lesión producida por los productos químicos depende de : la duración del contacto, de su concentración, y de la cantidad de agente que entre en contacto con la superficie corporal. El manejo de estas lesiones se basa, fundamentalmente, en retirar el producto químico del contacto con la piel de la víctima, tan rápidamente como sea posible.

Las pautas de actuación son:

Iniciar cuanto antes el lavado generoso de la piel, con agua abundante o suero biológico, pero no a presión.

Deben retirarse todos los objetos en contacto directo con la piel: ropa, zapatos, relojes, pulseras, anillos y otras joyas.

Hay que tener especial cuidado en no tocar la sustancia química al manejar al lesionado. En este caso, sería necesario lavar, igualmente, la zona afectada.

Las quemaduras de los ojos deben lavarse al menos durante 20 minutos.

Deben cubrirse las áreas quemadas con apósitos estériles y húmedos.

Algunas sustancias químicas, como el fenol, no son solubles en agua, debiendo utilizarse aceite como elemento de limpieza.

Posteriormente, deben investigarse los signos y síntomas que puedan expresar lesiones de órganos vitales, para iniciar las maniobras de soporte inmediatamente.

 III.- HERIDAS.

III.I. MORDEDURAS Y PICADURAS

A. MORDEDURAS

DE SERPIENTE
DE ARAÑAS
DE MAMÍFEROS

DE PERSONAS
DE PERROS
DE GATOS

B. PICADURAS

DE INSECTOS
PECES VENENOSOS, ERIZOS Y MEDUSAS
ESCORPIONES

 

III.- HERIDAS.

Se pueden presentar dos tipos de heridas: las cerradas o contusiones (cardenal) y las abiertas, en las que existe rotura de la piel.

Las heridas se van a caracterizar por la aparición de dolor, que dependerá fundamentalmente de la zona afectada y de la extensión de la herida; o de hemorragia.

Actuación:

·                     lavarse las manos,

·                     cortar la hemorragia (como veremos posteriormente),

·                     limpiar la herida con agua y jabón o con agua oxigenada, intentando extraer todos los cuerpos extraños que puedan hallarse en la herida,

·                     vendar la herida, mediante vendas, apósitos, y si no se dispone de ellos, con trozos de toallas, sábanas, procurando que estén lo más limpios posible,

·                     dependiendo de la gravedad de la herida así como del grado de suciedad, se le trasladará o no al centro médico.

 

III.I. MORDEDURAS Y PICADURAS.

A. MORDEDURAS.

MORDEDURA DE SERPIENTE

Las mordeduras de serpientes en estas latitudes climáticas no son venenosas, a menos que se trate de una víbora. Éstas son poco agresivas y no muerden, a menos que se las moleste o pise.

Medidas de prevención y tratamiento

El veneno es inoculado a la herida mediante los colmillos que son huecos, extendiéndose rápidamente por el organismo. Estos colmillos pueden ser fijos o retráctiles. El veneno que inoculan puede ser hematotóxico o neurotóxico.

Veneno hematotóxico

Signos y síntomas:

o                    Dolor inmediato en la zona afectada.

o                    Edema (comienza tempranamente y puede abarcar toda la extremidad)

o                    Petequias y equimosis

o                    Posibles signos y síntomas sistémicos: debilidad y fiebre, náuseas, vómitos, hormigueos y entumecimiento peribucal, ergusto metálico y fasciculaciones musculares.

o                    Posible hipotensión, hemorragia extensa, choque y edema pulmonar.

Veneno neurotóxico

Signos y síntomas:

o                    No hay signos ni síntomas locales y el cuadro sistémico tal vez no aparezca inmediatamente en caso de intoxicación grave.

o                    Los signos y síntomas posibles y que aparecen después de varias horas incluyen aprensión, inquietud, disnea, náuseas, sialorrea, vómitos y debilidad.

o                    Parálisis bulbar, que aparece en 4 a 7 horas.

o                    Parálisis difusa, que surge en 1 a 2 horas.

o                    Los signos y síntomas evolucionan rápidamente y pueden ocasionar parada respiratoria.

Actuación:

·                     El colapso es el peligro inmediato, sobre todo en los niños.

·                     El sujeto mordido debe evitar todo esfuerzo o movimiento, se le debe tender y evacuar en posición horizontal.

·                     No dar nunca de beber (y menos alcohol).

·                     Valore a menudo el estado cardiovascular, respiratorio y neurológico del individuo y mida sus signos vitales cada 15 minutos. Si entra en parada pulmonar o cardiocirculatoria inicie la R.C.P.

·                     Mida la circunferencia de la herida periódicamente para detectar el edema en aumento.

·                     Mida el pulso en todas las extremidades edematosas.

·                     Limpie la herida

·                     El uso del torniquete presenta grandes riesgos, es mejor no utilizarlo.

·                     Si la mordedura está localizada en un miembro, se puede colocar justo por encima de la herida una ligadura ancha ligeramente apretada.

·                     Traslade a la víctima a un centro hospitalario.

El auxiliador no tomará la responsabilidad de poner él mismo una inyección antivenenosa, a menos que se dé esta doble consición:

·                     es imposible recurrir rápidamente a un médico

·                     la persona mordida, diez minutos después de la mordedura debe ser conducido a un hospital lo más pronto posible.

Mas sobre las Serpientes

 

MORDEDURAS DE ARAÑA

La mordedura de araña en humanos se produce en el mayor número de ocasiones de forma accidental y, frecuentemente, pasa desapercibida en un primer momento, ya que el accidentado suele relacionarla con la picadura de algún insecto u otra causa desconocida.

En nuestro país se estima que existen más de 1700 especies diferentes de arañas, aunque sólo tres de éstas pueden considerarse peligrosas para el hombre la "araña marrón" (Loxosceles rufescens), la "viuda negra" (Latrodectus tredecimguttatus) y la "tarántula" (Lycosa tarentula fasciventris).

 

Identificación de la lesión

La mordedura suele situarse en extremidades superiores e inferiores e incluso en genitales. Las señales que la identifican son dos puntos separados menos de 6 mm. Estas dos micropunciones están enrojecidas, a veces dolorosas y con picor.

Araña marrón

Viuda negra

Tarántula

 

 

EFECTOS LOCALES

 

Araña marrón

Viuda negra

Tarántula

Edema

 

X

X

Necrosis local

X

X

X

Ulcera local

X

 

 

Costrosa

X

 

 

EFECTOS SISTÉMICOS

Hipermermia

X

 

 

Mialgias

X

 

 

Hemólisis

 

 

 

Coagulación Intravascular Disemminada

X

 

 

Dolores en ganglios y adenopatía

 

X

 

Contracturas musculares

 

X

 

Nauseas y vómitos

 

X

 

Actuación:

Siempre que sea posible es importante identificar el ejemplar que ha producido la lesión, para valorar si es venenoso.

·                     Tranquilizar a la víctima y acompañantes. Las picaduras tiene tratamiento.

·                     Mantener a la víctima en reposo y en una postura cómoda. Evitar movimientos innecesarios.

·                     Si es necesario por estados de angustia o nerviosismo inmovilizar la zona afectada en posición funcional.

·                     Ante la tumefacción o edema del miembro afecto, elevarlo

·                     Si es posible, lavar la zona con agua y jabón.

·                     NO UTILIZAR desinfectantes o antisépticos QUE COLOREEN la zona enmascarándola.

·                     Traslado a un centro sanitario.

 

b) MORDEDURAS DE MAMÍFEROS.

Las mordeduras de los animales (ser humano incluido) son peligrosas por el riesgo de trasmitir enfermedades tales como la rabia, tétanos u otras infecciones. Toda mordedura de animal se debe mostrar al médico.

Si se sospecha que un animal doméstico (perro, gato, caballo, ganado, etc..) está afectado por la rabia, hay que esforzarse en capturarlo vivo y llevarlo al veterinario.

Se puede haber cogido la rabia sin haber sido mordido: un simple contacto es suficiente; la lamida de una animal o la manipulación de su cadaver pueden trasmitirla.

MORDEDURAS DE PERSONAS:

Información general

o                    Son las más peligrosas de todas las mordeduras de mamíferos, por las posibles complicaciones graves que son la consecuencia de infecciones producidas por los microorganismos infectantes que son habitualmente Staphylococcus y Streptococcus.

o                    Más frecuentes en las manos, porque son consecuencia de peleas y luchas, y pueden causar desgarros profundos que alteran aponeurosis, tendones y articulaciones. Si ocurren cuando el puño está cerrado la piel desgarrada se retrae y retorna a su posición original, y hace que la saliva penetre en los planos profundos.

o                    Posible retraso a la hora de pedir ayuda sanitaria por vergüenza.

Signos y síntomas

§                     Desgarro con cantidades importantes de tejido desvitalizado.

§                     Formación de hematoma.

§                     Posibles lesión por aplastamiento.

§                     Posible amputación.

§                     Posible infección, y entre sus signos tempranos están enrojecimiento, calor, dolor al tacto, hinchazón y un exudado grisáceo fétido.

Actuación.

·                     Limpie y lave la herida.

·                     Traslade al herido a un centro sanitario.

 

MORDEDURAS DE PERROS

Información general

o                    Más comunes en las extremidades, cabeza y cuello.

o                    Casi todas las mordeduras son por razas de gran tamaño, de forma que son frecuentes heridas graves.

o                    Por lo regular es bajo el índice de infecciones concomitantes.

Signos y síntomas.

§                     Los signos y síntomas varían desde contusiones y desgarros superficiales, hasta lesión grave por aplastamiento, heridas por punción profunda, y pérdida de tejidos.

Actuación.

·                     Cohiba la hemorragia si es necesario.

·                     Sostenga e inmovilice las zonas lesionadas.

·                     Limpie la herida.

·                     Averiguar el estado vacunacional Si se desconoce y se ha inmovilizado al perro llevarlo a la perrera para observación.

·                     Traslado de la persona mordida a un centro sanitario.

 

MORDEDURAS Y ARAÑAZOS DE GATOS

Información general

o                    Por lo general no son tan graves como las mordeduras de perros.

o                    Existe un 30% de posibilidades de infección.

Signos y síntomas.

§                     En forma típica, heridas pequeñas, penetrantes y profundas que alteran tendones y pueden llegar a espacios articulares. Los arañazos pueden ser profundos.

Actuación.

·                     Limpiar la herida con jabón.

·                     Trasladar al herido a un centro sanitario.

Hay que estar alerta despues de la aparición de fiebre por arañazo de gato. Su periodo de incubación es de 3 a 10 días y en la piel de la persona pueden surgir pápulas dolorosas, con linfadenopatía dolorosa, cefalea, fiebre, malestar y eritema. El cuadro no tiene tratamiento, pero desaparecerá en unos meses.

 

B. PICADURAS

PICADURAS DE INSECTOS

Las picaduras de insectos pueden llegar a ser graves debido a la reacción del organismo al veneno, por la trasmisión de una enfermedad o por infección de la herida, favorecida por haberse rascado. Es por ello que a las personas alérgicas a los venenos de los insectos les puede ser útil llevar algún medicamento autoinyectable prescrito por su médico, para evitar el shock.

PICADURAS DE ABEJA O DE AVISPA.

·                     Si el aguijón permanece en la piel (abeja sobre todo), retirarlo con unas pinzas pequeñas (como las de depilar, por ejemplo) y poner sobre la picadura una compresa con amoníaco rebajado, hielo o vinagre. Si la región afectada se hicha mucho o está muy dolorida, llevar al sujeto al médico.

·                     Una picadura en la boca o garganta de una persona alérgica puede dificultar la entrada de aire en los pulmones como consecuencia del edema. En estos casos puede ser útil el hacer chupar un cubito de hielo al accidentado durante el traslado urgente al centro hospitalario.

·                     En los casos graves, se deben vigilar las posibles alteraciones que se produzcan en las constantes vitales.

 

PICADURAS DE MOSQUITOS.

Los mosquitos deben ser eliminados o alejados mediante los medios individuales (aerosoles, insecticidas eléctricos, etc.) y colectivos, ya que una de sus especies propaga el paludismo. La protección colectiva consiste en el secado de todo pequeño charco de agua estancada y en la desinsectación de charcas. En el interior de la casa se pulveriza el techo con un insecticida (aproximadamente 3 meses de eficacia).

 

PICADURAS DE PULGAS O DE PIOJOS.

Las picaduras de pulgas y piojos son peligrosas en los grandes desplazamientos de la población, en donde las condiciones de higiene son malas (guerra, éxodo). Pueden provocar enfermedades graves. Las pulgas pueden transmitir la peste, y los piojos del cuerpo, el tifus.

Los piojos del cuerpo no viven en la piel, sino en la ropa; pulverizando los vestidos se logra destruirlos. El frío mata los piojos.

Los piojos de la cabeza son frecuentes en los niños. Es por ello que se aconseja inspeccionar minuciosamente el cabello de los niños, al menos una vez por semana. Las liendres se ven fácilmente al utilizar un peine fino para peinar el cabello.

 

PICADURAS DE PECES VENENOSOS, ERIZOS Y MEDUSAS.

Las picaduras de ciertos animales venenosos, tales como los peces araña, escorpenas, rayas, erizos o un simple contacto (medusa), son generalmente muy dolorosas y pueden acarrear reacciones generales.

Los signos y síntomas que la persona puede presentar son: dolor, intenso picor, eritema y edema de la zona afectada.

Actuación:

·                     Si fuera posible, identificar al ejemplar que ha producido la lesión.

·                     Tranquilizar al afectado y acompañantes.

·                     Se mantendrá al afectado en reposo y en una postura cómoda, evitando movimientos innecesarios.

·                     Intentar retirar la espina, pincho, o restos de medusa (protegiéndose los dedos) que hubiesen en la piel.

·                     Lavar la zona afectada con agua de mar, jamás con agua dulce. Si hubiera oportunidad se recomienda irrigar la zona con vinagre ( o amoníaco rebajado en agua) o alcohol isopropílico al 60%. El agua dulce y cualquier otra solución a excepción de las citadas, en caso de picadura de medusa, puede producir la descarga de los nematocistos clavados en la piel, por cambios en la osmolaridad .

·                     Si fuera posible, aplicar frío, no directamente, durante al menos 15 minutos. Se podrá repetir la misma operación si no cediese el dolor, otros 15 minutos.

·                     No frotar la zona con objetos ni tocarla con las manos.

·                     Si el dolor es muy fuerte se puede administrar algún analgésico.

·                     Se debe prestar especial atención a personas con antecedentes alérgicos, con afectaciones cardio-vasculares o respiratorias, así como a aquellas sensibilizadas anteriormente, debido a que pueden presentar complicaciones importantes.

·                     Trasladar a un centro sanitario.

PICADURA DE ESCORPIÓN


Buthus occitanus

Los escorpiones pertenecen al subreino de los Metazoos.

En nuestro país existen cuatro especies diferentes de escorpiones, y de estas tan solo una, el Buthus occitanus (esta especie se encuentra en las siguientes regiones: norte de África, sur de España, sur de Francia, Turquía, Grecia y en algunas islas del Mar Mediterráneo), se debe considerar peligrosa en caso de picadura. Este escorpión también llamado escorpión amarillo o alacrán es de coloración pardo-amarillenta, posee una grandes pinzas y la cola es más larga que el resto del cuerpo..

En el resto de las especies su picadura tan solo puede producir una reacción local y no en todos los casos. Los escorpiones habitan en lugares secos y pedregosos encontrándose en prácticamente todo el país.

 

La picadura de escorpión en humanos se produce en el mayor número de ocasiones de forma accidental en las extremidades superiores al levantar una piedra o tronco caído, lugar donde suelen dormir durante el día al ser animales de vida nocturna.

Identificación de la lesión

Las picaduras de escorpión se identifican mediante la existencia de una micropunción con mácula o pápula eritematosa de unos 4 a 6 cm de diámetro aproximadamente, con un punto central rasgado en el que puede aparecer un foco necrótico con posterior formación de escara.

También aparece dolor de diversa intensidad que suele irradiarse, e incluso se puede llegar a presentar parestesias (pérdida de sensibilidad). La duración del dolor puede durar desde una horas a varios días. La inflamación suele acompañarse de edema y tumefacción en el punto de inoculación y zona adyacente. Algunas reacciones generales que pueden presentarse son:

Sudoración profusa

X

Sialorrea (salivación profusa)

X

Hipotensión

X

Taquicardia y/o alteraciones del ritmo cardiaco

X

Vómitos

X

Disnea

X

Anteriores picaduras en un mismo sujeto pueden facilitar reacciones de tipo anafiláctico.

Actuación:

·                     Si fuera posible, identificar al ejemplar que ha producido la lesión.

·                     Tranquilizar al afectado y acompañantes.

·                     Valorar los signos vitales, frecuencia cardíaca, respiratoria, coloración, etc.

·                     Se mantendrá al afectado en reposo y en una postura cómoda, evitando movimientos innecesarios.

·                     Mantener la zona afectada en posición funcional, inmovilizándola si existen estado de angustia o nerviosismo.

·                     Lavar la zona afectada con agua y jabón.

·                     Es recomendable no utilizar desinfectantes o antisépticos que puedan enmascarar la lesión con su color.

·                     Si fuera posible, aplicar paños con agua caliente a la temperatura máxima que pueda tolerar el paciente.

·                     Si el dolor es muy fuerte se puede administrar algún analgésico.

·                     Ante tumefacción o edema, elevar la zona afectada.

·                     Trasladar a un centro sanitario

 

 REANIMACIÓN CARDIOPULMONAR (RCP).

La vida se ve comprometida en cualquier situación en la que exista una obstrucción de la difusión de gases, fracaso de la bomba cardiaca o inadecuado transporte sanguíneo de oxígeno a los tejidos. En estos casos es necesaria la intervención urgente. El ABC de la asistencia de emergencia y el objetivo prioritario en la evaluación y tratamiento para evitar la muerte del sujeto, reside en:

A.- AIRWAY ----------> La permeabilidad de las vías aéreas.

B.- BREATHING -----> La facilitación de la respiración.

C.- CIRCULATION --> La conservación de la circulación.

 

 

INDICE:

§                      JUSTIFICACIÓN DE LA NECESIDAD DE APRENDER LA RCP.

§                     BREVE FISIOPATOLOGÍA DE LA PARADA CARDIO-PULMONAR.

§                     DEFINICIÓN Y DIAGNÓSTICO DE LA PARADA CARDIO-PULMONAR.

§                     ACTUACIÓN: REANIMACIÓN CARDIO-PULMONAR (RCP).

§                                             A.- AIRWAY.

§                                             B.- BREATHING.

§                                             C.- CIRCULATION

§                                             Secuencia de actuación (¡AVISO! Contiene imágenesde diverso tamaño)

§                     CUANDO NO REALIZAR LA R.C.P.

§                     CUANDO SUSPENDER LA R.C.P.

 

 

JUSTIFICACIÓN DE LA NECESIDAD DE APRENDER LA RCP.

En la actualidad, prácticamente el 50% de los fallecimientos se deben a enfermedades cardiovasculares, mientras que un 30% se deben a traumatismos. En el primer caso afecta a personas en las edades más productivas de la vida, entre los 35 y 60 años de edad. El traumatismo supone la primera causa de mortalidad para los menores de 40 años.

El 40% de las muertes producidas por enfermedades cardiovasculares podrían sobrevivir con una correcta Reanimación Cardio-Pulmonar antes de los 4 minutos.

El 60-70% de los casos de muerte por enfermedad cardiovascular tienen lugar fuera de los centros sanitarios. En un estudio realizado en Navarra por Seron y Arbeola, la mortalidad por infarto de miocardio en dicha región se produjo en el 61,1% de los casos en el domicilio y en el 5,4% durante el transporte.

Estos datos avalan la necesidad de enseñar la maniobra de la R. C. P. entre la población general.

 

BREVE FISIOPATOLOGÍA DE LA PARADA CARDIO-PULMONAR.

Una parada cardio-pulmonar puede estar producida, o bien por una parada cardiaca, o bien por una pulmonar.

* PARADA CARDIACA. Esta puede estar ocasionada por un FALLO PRIMARIO DEL CORAZÓN, originado en él mismo, o por un FALLO SECUNDARIO, originado en otro/s órgano/s o sistema/s y que afecta al corazón como un órgano más.

* PARADA RESPIRATORIA (apnea). Las causas de una parada respiratoria pueden ser de tres tipos: Neurológicas, Musculares y Mecánicas. De forma desarrollada las causas de Asfixia pueden ser:

1.- Insuficiencia de oxígeno en el ambiente por humo, gases tóxicos, etc..

2.- Obstrucción de las vías aéreas por:

·                     Cuerpos extraños

·                     Lengua retraída hacia la laringe

·                     Edema de las vías respiratorias

·                     Laringoespasmo

·                     Aspiración de contenido gástrico por vómito

3.- Secreciones en las vías aéreas en los casos de semiahogamiento o edema pulmonar.

4.- Interferencia con la respiración por traumatismo torácico o depresión del centro respiratorio mediante fármacos o drogas.

5.- Interferencia con la circulación en casos de:

·                     Shock eléctrico

·                     Infarto de miocardio

·                     Envenenamiento por monóxido de carbono

 

DEFINICIÓN Y DIAGNÓSTICO.

Se define una Parada Cardio-Pulmonar como el cese brusco de la circulación sanguínea con la consiguiente interrupción del aporte de oxígeno a los tejidos.

Para determinar la existencia de una Parada Cardio-Pulmonar diferenciaremos la parada cardiaca de la pulmonar.

*Diagnóstico de una parada cardiaca:

·                     Pérdida brusca de la consciencia.

·                     Ausencia de pulsos en las grandes arterias (carótida, femoral, humeral, etc.)

Son signos adicionales:

·                     la presencia de apnea (ausencia de respiración) o patrón respiratorio ineficaz,

·                     cianosis (coloración azulada de la piel, sobre todo en labios y zonas distales

·                     frialdad en las extremidades y,

·                     dilatación pupilar.

*Diagnóstico de una parada respiratoria:

A) Completa: - Ausencia de paso de aire

- No se oye flujo

- Dificultad para insuflar aire

- Incapacidad para toser

- Escasa o nula expansión torácica

- Tiraje supraclavicular e intercostal

B) Parcial: - Ausencia de ruidos respiratorios

- Ronquido (hipofaringe)

- Estridor (laringe)

- Sibilancia (bronquial)

- Gorgoteo (cuerpo extraño)

- Si existe, capacidad para toser

 

ACTUACIÓN: REANIMACIÓN CARDIO-PULMONAR (RCP).

La RCP es el conjunto de maniobras encaminadas a revertir una parada cardio-respiratoria, evitando que se produzca la muerte biológica por lesión irreversible de los órganos vitales (cerebro). Pretendemos obtener un flujo sanguíneo suficiente para evitar la muerte cerebral.

El conjunto de maniobra denominadas como RCP pueden dividirse en tres grupos:

1º.- RCP Básica: No requieren medios especiales y puede ser realizada por

cualquier persona debidamente preparada.

A- Permeabilidad de la vía aérea

B- Respiración boca a boca

C- Masaje cardiaco

 

2º.- RCP Avanzada: Requiere medios especiales y es realizada

exclusivamente por personal sanitario.

a) Uso de drogas, líquidos de infusión intravenosa, etc..

b) Monitorización del electrocardiograma.

c) Desfibrilación.

 

3º.- RCP en cuidados intensivos: Orientada a la recuperación cerebral.

a) Evaluación del paciente y de su función cerebral.

b) Cuidados intensivos.

 

La RCP Básica.

Como comentamos al principio el ABC de la asistencia de emergencia y objetivo prioritario en la evaluación y tratamiento reside siempre en:

A.- AIRWAY ----------> La permeabilidad de las vías aéreas.

B.- BREATHING -----> La facilitación de la respiración.

C.- CIRCULATION --> La conservación de la circulación.

Sobre estos tres pilares vamos a explicar la reanimación cardio-pulmonar.

 

Airway) Mantenimiento de la permeabilidad de la vía aérea.

a) Colocación de la cabeza. Si la persona está inconsciente, es probable que la lengua obstruya la vía aérea impidiendo el paso de aire. Para evitarlo se pueden realizar una de las siguientes maniobras:

- Hiperextensión Frente-nuca

- Hiperextensión Frente-mentón

- Triple maniobra

Las dos primeras maniobras realizan la hiperextensión del cuello usando la frente y la nuca o el mentón como puntos de apoyo. La triple maniobra realiza la apertura de la vía aérea, dislocando la mandíbula inferior. Esta última maniobra se utiliza ante la sospecha de fractura cervical.

 

b) Limpieza de la boca. La limpieza de la boca se ha de realizar manualmente con el "dedo en gancho", buscando posibles objetos causa de obstrucción (chicles, caramelos). Así mismo se retirará la dentadura postiza si existiera. Limpiaremos además, las secreciones que se hallasen en la boca (vómitos), con la ayuda de gasas, pañuelos, etc.

Si tras la realización de estas actividades no se hubiera obtenido una vía aérea permeable, es decir, que permita el paso libre de aire, se ha de sospechar la existencia de uno o más objetos en la garganta. Para solucionarlo se realizará la maniobra de Heimlich.

Si no se consiguió con estas maniobras una respiración espontánea se ha de pasar al siguiente punto.

 

Breathing) Respiración artificial.

La respiración artificial tiene por objeto hacer llegar aire hasta los pulmones del sujeto que se encuentra en parada respiratoria. Tres son las técnicas de respiración artificial: "boca a boca" (Fig. 3), mediante el uso de un ambú y mediante ventilación mecánica.

Se considera que la respiración "boca a boca" es idónea para la actuación de primeros auxilios por:

a) Conseguir un aporte de aire de alrededor de 1000 c.c. en cada insuflación.

b) Permitir apreciar en todo momento la distensión del tórax del accidentado, lo que nos indica que la inspiración es buena o, en su caso, la existencia de obstáculos a la entrada de aire en los pulmones.

TÉCNICA

Para realizar la respiración "boca a boca" o "boca a nariz" el accidentado debe estar tendido boca arriba. Hiperextender el cuello colocando, a ser posible, bajo los hombros una chaqueta o toalla. El auxiliador, arrodillado a la derecha de la víctima, cierra las fosas nasales (la boca en el caso de la técnica "boca a nariz") con el pulgar y el índice de su mano izquierda; con estos mismos dedos de su mano derecha le sujeta la mandíbula, tirando de ella hacia arriba, mientras el codo del brazo derecho descansa suavemente sobre el pecho del accidentado.

En esta posición el socorrista inspira profundamente, sella con su boca la del accidentado y le insufla el aire. A continuación, retira su boca para permitir el vaciamiento de los pulmones. Si existiera agua en los mismos la cabeza de la victima ha de estar lateralizada para facilitar la salida de la misma. En cada insuflación se comprobará que la ventilación es adecuada por: a) la elevación y descenso sucesivos de la pared del tórax (de 2 a 3 cm.); b) al oír y sentir como sale el aire al exhalarlo la víctima pasivamente; y c) al sentir el auxiliador en sus propias vías aéreas la resistencia de los pulmones de la víctima al expandirse.

Este movimiento completo debe repetirse con una frecuencia de 16 a 20 veces por minuto, es decir, al mismo ritmo de la respiración normal del socorrista. Si el inicio de este proceso no fuera acompañado de una rápida recuperación de la respiración espontanea, se habrá de valorar la posibilidad de una parada cardiaca. De confirmarse ésta, se pasaría al punto siguiente.

 

Circulation) Masaje cardiaco.

El masaje cardíaco debe aplicarse siempre que se observe falta de pulso y del latido cardíaco. Esta técnica se basa en la posibilidad de comprimir el corazón contra la columna vertebral, ejerciendo presión sobre el tercio inferior del esternón (Fig.). Con ello obligamos al corazón, que se encuentra parado y con sangre en su interior, a expulsar la sangre y a llenarse después, alternativamente, como si se realizara una contracción activa.

Una vez comprobada la ausencia de pulso y de latido cardíaco se tumbará al accidentado boca arriba, sobre un plano duro. El socorrista, arrodillado a la derecha del accidentado, localizará la punta del esternón y colocará el talón de una de las manos dos dedos por encima de la misma (Fig.). Colocará el talón de la otra mano sobre la primera entrecruzando los dedos; las palmas de las manos no deben tocar el pecho de la víctima, y los codos estarán rígidos, sin doblar. En esta postura el socorrista deja caer el peso de su propio cuerpo comprimiendo el esternón de 4 a 5 cm. Haciendo fuerza solo y exclusivamente sobre el talón de la mano. Manteniendo las manos en su sitio, retirar la compresión para permitir que el corazón se vuelva a llenar. Las compresiones se realizarán de forma rítmica, contando "y uno, y dos , y tres, y cuatro,..". Se continuará hasta que aparezca pulso.

Para realizar al mismo tiempo la respiración artificial y el masaje cardiaco se realizarán ciclos de 15 compresiones, dos ventilaciones, hasta un total de cuatro, momento en el que se valorará la existencia de pulso carotideo. Intentamos obtener de 80 a 100 compresiones por minuto.

Secuencia de actuación

(¡AVISO! Contiene imágenesde diverso tamaño)

 

CUANDO NO REALIZAR LA R.C.P.

- Cuando la muerte sea evidente. Por ejemplo: fractura craneal con salida de masa encefálica.

- Evolución terminal del paciente (medio hospitalario).

- Cuando se sepa que han pasado más de diez minutos desde la parada cardiaca, a excepción de niños, ahogados, electrocutados y accidentados hipotérmicos.

 

CUANDO SUSPENDER LA R.C.P.

- Cuando se obtenga respiración y circulación espontanea.

- Enfermedad irreversible e incurable confirmada (medio hospitalario).

- Confirmación de haber iniciado la R.C.P. diez minutos después de la parada a excepción de niños, ahogados, electrocutados y accidentados hipotérmicos.

 

 

 

OBSTRUCCIÓN DE LA VÍA AÉREA:

MANIOBRA DE HEIMLICH.

 

AHOGADOS

Ahogamiento por asfixia o por inmersión, se produce porque un medio líquido obstruye el paso del aíre al interior de la vías aéreas. Hay dos clases de ahogamientos:

Ahogamiento seco: Se produce un espasmo de la glotis por Iaringoespasmo, por lo que el agua no llega al interior del árbol bronquial; también se denomina ahogamiento blanco, por el aspecto pálido de la víctima.

Ahogamiento húmedo: Hay aspiración de líquido a los pulmones tras la fase inicial de laringoespasmo, por estímulos de la hipoxia y la hipercapnia en el centro respiratorio de la Inspiración; se denomina ahogamiento azul y representa el auténtico cuadro de asfixia por inmersión.

Por otro lado, según el medio en que se produzca, la inmersión puede ser por:

Agua de mar, que es hipertónica, lo que provoca paso de líquido hacía los bronquios y los alvéolos, dificultando el intercambio gaseoso, llegando a la muerte por asfixia, hipoxia, acidosis y edema pulmonar.

Agua dulce, que es hipotónica y pasa rápidamente desde el alvéolo al torrente circulatoria, produciendo hipervolemia y hemólisis, lo que ocasiona la muerte por fibrilación ventricular, hipoxia y edema pulmonar.

Ahogamiento en piscinas, que es igual al del agua dulce, con el agravante del cloro que produce acción tóxica en la pared alveolar.

Ahogamiento en aguas contaminadas, que presenta dos problemas añadidos; la contaminación bacteriana y la química.

En cualquier caso, el principal acontecimiento tras la inmersión es la hipoxemia arterial.

Inicialmente, tras la inmersión total en el agua, la víctima presa del pánico inhibe su respiración mientras lucha y se agita violentamente. La agitación poco a poco desaparece mientras pequeñas cantidades de aire salen de los pulmones y de la misma forma grandes cantidades de líquido son tragadas y aspiradas. Los vómitos están frecuentemente asociados en relación a la ingestión de gran cantidad de líquido. Finalmente desaparecen todos los reflejos de la vía aérea y el agua penetra pasivamente en la tráquea, sucumbiendo y produciéndose la parada cardiaca. Pero como anteriormente hemos descrito, existe el ahogamiento seco, en el que el laringoespasmo no permite la entrada de líquido y la muerte se produce por ausencia de ventilación e hipoxia.

En todos los ahogados se produce, en mayor o menor intensidad, un cierto grado de hipotermia, que en cierta forma protege al cerebro de la hipoxia; esto es importante, ya que no se debe abandonar la reanimación de un ahogado basándose en su frialdad.

En ocasiones, el traumatismo suele ser el acontecimiento principal que precipita la Inmersión; a menudo coexisten lesiones cervicales y torácicas, que no son advertidas y conducen a consecuencias desastrosas.

VALORACION, SOPORTE y ESTABILIZACION.

·                     SACAR DEL MEDIO ACUÁTICO

·                     PERMEABILIZAR VÍA AÉREA

·                     INICIAR VENTILACIÓN/OXIGENACIÓN

·                     SI P.C.R., INICIAR R.C.P.

·                     MONITORIZACIÓN E.C.G.

·                     CONTROL SEGMENTO CERVICAL

·                     CUIDAR LA HIPOTERMIA

Lo más importante es extraer a la víctima del lugar del ahogamiento e iniciar prontamente las medidas de reanimación.

La asfixia es el primer determinante de la mortalidad tanto temprana como tardía. Por tanto, el primer objetivo en la resucitación es corregir la hipoxemia y establecer la circulación ya en el lugar del accidente.

Se deben iniciar las medidas tendentes a la ventilación pulmonar, mediante las respiración boca-boca o la administración de altas concentraciones de oxígeno, si se dispone de él, incluso en los pacientes conscientes y sin aparente dificultad respiratoria.

Si no se aprecia latido cardíaco o pulso carotídeo, se debe pasar a una reanimación cardiopulmonar básica completa.

Recordar que los vómitos pueden tener lugar en más del 50% de los ahogados durante la resucitación.

Es primordial la adecuada limpieza de la vía aérea antes de proceder a la ventilación y el manejo del paciente como si existiera lesión de la columna cervical.

También es muy importante tener en cuenta que en presencia de hipotermia, el tiempo convencional de límite de resucitación (30 minutos) debe ser ignorado hasta que la temperatura central supere los 30ºC. En niños los límites con respecto a la resucitación todavía son más prolongados. Las víctimas de ahogamiento que presentan hipotermia severa deben ser sometidos a una rápida y continuada reanimación hasta que se logre actividad cardiaca. La hipotermia hace extremadamente irritable el miocardio, por lo que es necesario en ocasiones, múltiples choques para revertir la fibirílaci6n hasta que la temperatura alcance los 33-35ºC. Por todo ello, la monitorización electrocardiográfica es necesaria durante el calentamiento.

Las maniobras para drenar el líquido de los pulmones son ineficaces y potencialmente peligrosas; deberán ser abandonadas porque pueden provocar el vómito o la aspiración.

 

OBSTRUCCIÓN DE LA VÍA AÉREA POR UN OBJETO.

Cuando un objeto compromete la permeabilidad de la vía aérea compromete la vida. En la reanimación cardiopulmonar veremos la forma de abrir las vías en el caso de una víctima supuestamente inconsciente, donde será la propia lengua del accidentado la que impedirá el paso del aire. En este caso, va a ser un objeto el que va a entorpecer el paso del aire hacia los pulmones, pudiendo la víctima estar consciente o no.

Antes de continuar, recordemos por un momento la anatomía de las vías respiratorias. Estas se dividen en dos partes: vías respiratorias altas y bajas. La boca, nariz , faringe y laringe constituyen las vías respiratorias altas. Traquea, bronquios y bronquiolos las vías bajas. Habitualmente las obstrucciones se localizan en las vías altas con lo que obstrucción es total. Una vez que el objeto pasa de la traquea, la obstrucción es parcial pues el objeto suele alojarse en el bronquio derecho, permitiendo la ventilación del izquierdo.

La obstrucción de la vía aérea por un cuerpo extraño suele ir acompañada por el estado de consciencia de la víctima y la ingestión accidental de un cuerpo, bien comida u otros objetos, causa de la asfixia. Si estamos presentes observaremos como la víctima lleva sus manos al cuello, signo universal de atragantamiento y asfixia. Si no estuviéramos presentes en el preciso momento del atragantamiento la observación del lugar puede darnos una pista de vital importancia (p.ej. un niño desmayado junto a un bote de canicas). ¿Qué hacer entonces?.

NIÑO < 4 Años

En un niño menor de un año realizaremos la MANIOBRA DE HEIMLICH adecuada a esta edad (Fig. 2). Le colocaremos a horcajadas en el antebrazo del auxiliador, quién le dará cuatro golpes entre los omóplatos; en caso de fracaso, girar al niño sobre la espalda, con la cabeza baja y efectuar cuatro apretones sobre la parte anterior del tórax, en mitad del esternón.

NIÑO > 4 Años y ADULTOS

En un niño grande o en un adulto, realizaremos la MANIOBRA DE HEIMLICH para estas edades (Fig. 2). Esta maniobra pretende desalojar cualquier obstáculo de las vías aéreas mediante un brusco aumento de presión intratorácica. La maniobra de Heimlich tiene diversas modalidades según esté la víctima de pie o acostada.

* Si la víctima está DE PIE: el socorrista se colocará detrás de ella, colocando los brazos por debajo de los de la víctima. Seguidamente cerrará la mano alrededor del dedo pulgar en forma de puño, lo colocará horizontalmente con el dorso de la mano hacia arriba y el pulgar justo por debajo del esternón. La otra mano la colocará sobre el otro extremo del puño. En esta posición tirará bruscamente hacia él comprimiendo el abdomen en sentido ascendente varias veces seguidas.

* Si la víctima está SENTADA: el socorrista se colocará detrás de ella con las rodillas flexionadas para estar a la altura más correcta, y procederá como en el caso anterior.

* Si la víctima está EN EL SUELO: el auxiliador lo estira boca arriba, colocandose a horcajadas sobre sus muslos, con la palma de la mano encima del ombligo y la otra mano sobre la primera. De esta forma comprimirá hacia abajo y hacia la cabeza bruscamente varias veces. El auxiliador ha de colocar la cabeza de la víctima ladeada para facilitar la salida de objetos.

En todos los casos las maniobras pueden repetirse varias veces seguidas y acompañandose de la búsqueda y retirada de objetos de la boca.

Si todo esto no fuera suficiente o la víctima permaneciera inconsciente o tomara una coloración violeta practicaríamos varias insuflaciones con la intención de alojar el posible objeto en las vías bajas permitiendo una ventilación parcial. Si tras extraer el cuerpo extraño no respirara practicaríamos la R.C.P. (Que estudiaremos a continuación).

 INTOXICACIÓN POR GASES.

Una persona puede envenenarse al inhalar algún tipo de gas tóxico de los cuales, existen diferentes especies provenientes cada una de diferentes fuentes. Pueden citarse, por ejemplo, el gas de uso general, los refrigerantes (amoníacos, anhídrico sulfuroso), los agentes anestésicos (éter, cloroformo, óxido nitroso), solventes (tetracloruro de carbono, tricloroetileno), monóxido de carbono, etc.

El monóxido de carbono es un gas letal que aparece como resultado de la combustión incompleta de sustancias que contiene carbono, y su peligro está en que no se huele, por lo que no se detecta. Una concentración peligrosa de monóxido de carbono puede producirse en el interior de una casa con calefacción sin ventilación adecuada, en una cochera en la que se ha puesto en marcha el vehículo. También en un edificio en llamas, en el que la concentración de monóxido de carbono llega a tener un nivel letal en tanto disminuye el oxígeno del aire.

Los síntomas vendrán dados por irritación de mucosas, tos, ronquera, dificultad respiratoria, intranquilidad, ansiedad, confusión, desorientación, trastornos de la capacidad de juicio, coloración cutánea azulada, etc.

Actuación:

·                     tomar medidas de precaución como, por ejemplo, portar máscaras con aporte de oxígeno, no llevar cerillas,

·                     ventilar la estancia, si es posible, nada más llegar,

·                     llevar al intoxicado a un ambiente donde pueda respirar aire fresco y desvestirle,

·                     acostar al accidentado sobre un lado (decúbito lateral), con el tronco elevado unos 45º, y mantenerle en reposo absoluto,

·                     si se posee equipo de administración de oxígeno, administrarlo al 100% y a alto flujo,

·                     taparle con una manta,

·                     si parada respiratoria, efectuar respiración artificial,

·                     trasladar al accidentado al centro médico más cercano.

 

 

 El parto de urgencias.

INTRODUCCION.

Ante un parto de urgencia, los dos peligros principales son:

1. Asfixia del niño.

2. Hemorragia postparto de la madre. 

SIGNOS QUE ANUNCIAN EL PARTO.

1. Inicio de contracciones del útero:

1º Débiles y espaciadas.

2º Fuertes,dolorosas y frecuentes.

2. Rotura de la "bolsa de las aguas" y salida del líquido al exterior de la vagina.

3. Sensación de descenso de la cabeza del niño.

4. Eliminación del tapón mucoso.

 

Ante un parto de urgencia, debemos VALORAR:

1.                  Espacio físico donde se produce el parto.

2.                  Situación geográfica, para valorar la distancia que hay hasta un centro asistencial.

3.                  Estado general de la parturienta tanto físico como psíquico.

4.                  Material del que disponemos.

5.                  Momento del parto:

o                                            Contracciones

o                                            Feto coronado(se le ve la cabeza)

o                                            Feto ya nacido.

 

AUXILIO ANTE UN PARTO DE URGENCIA

Actuación:

1.                  Tranquilizar a la parturienta.

2.                  Instalarla lo más cómodamente posible en un local aislado y limpio.

3.                  Colocarla de la siguiente manera:

o                                            Acostada de espaldas.

o                                            Rodillas flexionadas.

o                                            Muslos separados.

o                                            Ponerla en una cama, camilla, banqueta o en su defecto, en el suelo recubierto de varias mantas o de ropa.

o                                            Colocar debajo de las nalgas una sábana o toalla limpias. (Si no se dispone, colocaremos un vestido o un papel limpio).

4.                  Decirle que respire tranquilamente, con la boca abierta y que no empuje. (Esto se hace para ganar tiempo si hay que hay que trasladarla al hospital).

5.                  El socorrista debe dejar actuar a la naturaleza:

o                                            No tirar del niño.

o                                            No apretar el abdomen de la madre.

o                                            Lo que debemos hacer es sostener la cabeza y el cuerpo del niño.

 

 

¿QUE HACER CUANDO EL NIÑO ESTA SALIENDO?

·                     Las acciones están dirigidas a limpiar las secreciones bucales y nasales del niño cuando haya salido la cabeza.

·                     Si el cordón está enrollado alrededor del cuello del niño, deslizar por encima de la cabeza para no interrumpir la circulación materno-fetal, ya que hay peligro de estrangulación.

·                     Para ayudar a que la madre expulse al niño, colocaremos ambas manos en los lados de la cabeza de Él, haciendo una ligera flexión hacia abajo y pediremos a la mujer que empuje.

·                     Realizamos flexión hacia arriba y liberamos el hombro inferior. El niño sale sin dificultad al liberar ambos hombros.

 

¿QUE HACER CUANDO EL NIÑO YA HA SALIDO?

A. La placenta todavía está dentro del útero.

1.                  Acostar al niño entre los muslos de la madre para que no pierda calor.

2.                  Si la boca está obstruida, limpiarla con un dedo recubierto con un trozo de tela limpia.

3.                  Si no respira, limpiar la boca y practicar "boca-boca y nariz". Labios alrededor de la boca y nariz del niño y soplar suavemente.

4.                  Esperar a que deje de latir y hacer una doble ligadura en el cordón de la siguiente manera:

o                                            A 10cm del ombligo del niño, hacer dos ligaduras con hilo fuerte sumergido en alcohol 90º.

o                                            (!OJO¡: Estar seguros de que la ligadura es eficaz). El corte del cordón no es imprescindible hacerlo en este momento.

5.                  Esperar a que salga la placenta.

6.                  No tirar del cordón porque podemos producir roturas o desprendimientos.

 

B.- La placenta ya ha salido.

La salida de la placenta se produce en unos 30 minutos después de la salida del niño.

Los cuidados estarán dirigidos a la madre.

·                     No lavar al niño; Arroparlo con un paño limpio y luego con una manta.

·                     Colocar al niño cerca de la madre con el fin de que no pierda calor.

·                     Valorar el estado de la madre:

o                                            cantidad de sangre perdida (posible shock).

o                                            pulso, etc..

·                     Abrigarla, ya que tendrá frío por el esfuerzo y por las condiciones del ambiente.

·                     Trasladar a un centro asistencial.(Llevar también la placenta porque puede aportar datos).

 

INFORMACION A TRANSMITIR POR LA PERSONA QUE REALIZA UN PARTO DE URGENCIA.

1.                  Espacio físico donde se ha producido el parto.

2.                  Situación psíquica-física de la parturienta.

3.                  Desarrollo del parto.

4.                  Situación del niño al nacer.

5.                  Posibles desgarros producidos.

6.                  Cantidad de sangre perdida por la madre.

7.                  Descripción del parto y tiempo empleado.

 

HEMORRAGIA POSTPARTO.

Se considera hemorragia cuando la pérdida de sangre supera los 600 ml durante las primeras 24h.

Hemos de tener en cuenta que las contracciones del miometrio detienen la pérdida sanguínea.

 

Posibles causas:

·                     Retención de restos placentarios.

·                     Atonía (pérdida de tono muscular).

·                     Traumatismo uterino.

·                     Alteración de la coagulación materna.

Factores de Riesgo que favorecen una hemorragia postparto:

·                     Paridad múltiple.

·                     Trabajo de parto anormal hipotónico o hipertónico.

·                     Traumatismos durante el parto.

·                     Complicaciones en la segunda mitad del embarazo.

¿Cómo valoramos el estado y la situación del útero?.

El útero debe estar debajo del ombligo y contraído de tal manera que al palparlo en el abdomen, se note una masa dura y redondeada.

 

ACTUACION:

·                     Para palpar el útero.

·                     Mujer con piernas flexionadas.

·                     Si no está suficientemente contraído, aplicar masaje suave y regular en el fondo uterino acompañado de ligeras compresiones hacia abajo para eliminar coágulos.

·                     Colocar en posición horizontal, envuelta en mantas y con los muslos apretados

·                     Masaje en aureola mamaria, para aumentar la producción de oxitocina y facilitar así las contracciones uterinas.

V.- INMOVILIZACIONES Y TRANSPORTE. RAUTEK Y RETIRADA DE CASCO.

 

INMOVILIZACIONES

La inmovilización tiene como fin evitar movimientos a nivel de la lesión (efecto antiálgico y relajante muscular) así como corregir el desplazamiento de los fragmentos, de una forma definitiva o temporal.

Existen dos tipos de inmovilización: interna y externa. Únicamente nos vamos a ocupar de la segunda, ya que la primera es la que los traumatólogos realizan en el quirófano.

Para realizar una inmovilización externa, en primeros auxilios, podemos utilizar materiales tales como: mantas, pañuelos, toallas, vendas, tablas de madera, palos, ramas de árboles, etc. Es decir, todo aquello que tengamos a manos y que creamos que puede sernos útil.

CÓMO INMOVILIZAR:

A. TRAUMATISMO DE COLUMNA (a cualquier nivel):

·                     evitar lateralizaciones, rotaciones, y flexoextensiones,

·                     colocar la cabeza en posición neutral, manteniendo en todo momento una ligera tracción,

·                     colocarle un collarín cervical homologado o de construcción propia (con periódicos, cartón, cordones, cinturones, etc),

·                     moverle en bloque,

·                     poner hielo sobre la zona contusionada.

B. TRAUMATISMOS DE HOMBRO , CODO Y BRAZO:

·                     colocarle un cabestrillo con un pañuelo o similar,

·                     inmovilizar el brazo, pegándolo al cuerpo (con otro pañuelo),

·                     poner hielo sobre la zona contusionada.

C. TRAUMATISMOS DE ANTEBRAZO, MUÑECA O MANO:

·                     poner el brazo en cabestrillo con la mano algo más elevada que el codo,

·                     poner hielo sobre la zona contusionada.

D. TRAUMATISMOS DE CADERA Y MIEMBROS INFERIORES:

·                     inmovilizar el miembro afecto, uniéndolo al contralateral,

·                     a ser posible, transportar el miembro elevado,

·                     poner hielo sobre la zona contusionada.

 

TRANSPORTE

Antes de realizar cualquier maniobra de movilización a un accidentado se han de tener presente siempre dos consideraciones:

1.                  Nunca se moverá un herido cuando sólo haya un auxiliador. Al menos se precisarán dos auxiliadores para mover adecuadamente a un herido.

2.                  Al herido hay que moverle como si fuese un bloque rígido. Es decir, hay que impedir el movimiento voluntario de sus articulaciones. Evitar toda flexión o torsión, transportándolo siempre recto como un poste, a fin de proteger su médula espinal en caso de fractura de la columna vertebral.

Uno de los mejores métodos para la correcta movilización de un accidentado (en ausencia de material de movilización especial: camilla de tijera, colchón de vacío, etc), es el denominado de "auxiliadores alternos", ya que es de los que más seguridad dan. Pueden intervenir tres o más auxiliadores, precisándose que la víctima esté en decúbito supino (acostado boca arriba).

Los socorristas se colocarán de rodillas a los lados del herido y procederán así:

1.                  Un auxiliador colocará sus manos debajo de la cabeza-cuello y espalda de la víctima;

2.                  Otro colocado al mismo lado del anterior, pondrá sus manos debajo de los glúteos y rodillas;

3.                  El tercero, se colocará al lado opuesto y sujetará la espalda y los muslos;

4.                  Enlazarán sus manos.

En la imagen se muestran dos formas de entrelazar las manos.

5.                  Y a la vez, levantarán con suavidad a la víctima, cuando uno de ellos lo indique con su voz.

 

MANIOBRA DE RAUTEK.

sTeoría e imágenes de la maniobra de Rautek (Este enlace contiene imágenes de diverso tamaño)

 

RETIRADA DEL CASCO.

La gran eficacia preventiva del casco en los accidentes, no resta el peligro que supone su retirada por personal inexperto. Este peligro es el de producir en los accidentados con lesión en columna vertebral, una parálisis definitiva. No debe retirarse cuando ello suponga más peligro que el no quitarlo, es decir:

·                     si los socorristas no están entrenados en la técnica,

·                     si sólo hay un socorrista,

·                     si no se puede retirar por el método que describiremos,

·                     si el accidentado está consciente, respira sin dificultad y se sospecha lesión de la columna vertebral. En este caso, el casco no se retirará hasta la realización de un estudio radiológico en el hospital.

El casco debe retirarse cuando el accidentado se encuentre en parada cardio-respiratoria, y siendo imprescindible para reanimarlo (según las características del mismo: integral).

Si el socorrista no retira el casco tiene que:

·                     tranquilizar al accidentado,

·                     decirle que no mueva el cuello,

·                     abrir la visera del casco, para facilitarle la respiración,

·                     colocarle un collarín cervical (homologado o de construcción propia) y

·                     colocarle un rodillo de tela debajo del cuello, sin moverlo.

Para iniciar la retirada del casco, es preciso que la víctima esté situada en el suelo en decúbito supino y con la cabeza, cuello y tronco alineados. Si para lograr esta posición debemos moverle, un socorrista deberá fijar manualmente la columna cervical.

A continuación se procederá a la retirada del casco, siguiendo los pasos que se muestran en la página siguiente